Los bebés utilizan el llanto como forma de comunicar muchas cosas diferentes. Lloran para decirte que necesitan tu ayuda. A continuación te indicamos algunos pasos que puedes seguir para averiguar por qué están molestos.
Paso 1: Comprueba los aspectos básicos
Es posible que tu bebé esté llorando porque:
- Hay que cambiarle el pañal
- Hace demasiado calor o demasiado frío
- Sentirse abrumado
- Están cansados
- Tienen hambre
- Sentirse incómodo
Paso 2: Si tu bebé sigue llorando
A veces, aunque compruebes que todo está bien, tu bebé sigue llorando. Esto puede ser normal. A continuación, puedes intentar acunarlo y acercarlo a ti.
También podrías elegir una actividad relajante y dedicarle varios minutos. Algunos ejemplos:
- Hablar o cantar en voz baja
- Mecer suavemente, balancearse o dar botes
- Frotándoles suavemente la espalda, los brazos o las piernas
¡Ten paciencia! Tranquilizar a tu bebé lleva tiempo. No pasa nada si no funciona enseguida.
Lo que hay que saber sobre los bebés que lloran
- Todos los bebés lloran. Eso no significa que estés haciendo algo mal.
- Los bebés lloran por muchas razones. El hambre es solo una de las razones. Los bebés también lloran cuando están cansados, incómodos o sobreestimulados.
- Responde lo antes posible cuando puedas. Si notas que tu bebé empieza a ponerse inquieto, reaccionar rápidamente puede ayudarle a llorar menos.
- Cada vez es más fácil. A medida que tu bebé vaya creciendo, se le dará cada vez mejor expresarte lo que necesita. Llorará menos.
Cuándo llamar al médico de tu bebé
Acude a un profesional sanitario si tu bebé:
- Tiene un llanto agudo o débil que suena diferente de lo habitual
- Llora durante más de 2 horas seguidas
- Tiene fiebre (100,4 °F o más en el caso de los bebés menores de 3 meses)
- No come o come mucho menos de lo habitual
- Parece que le duele