
Durante los primeros cinco años, los niños crecen a raudales y su cuerpo cambia rápidamente. El peso de tu hijo depende de lo que coma, de la cantidad que ingiera y de su nivel de actividad física.
Si te preocupa el peso de tu hijo, céntrate en fomentar hábitos saludables en familia, no en la pérdida de peso. Estos hábitos pueden ayudar a tu hijo a mantenerse sano toda la vida.








La actividad física es tan importante como una alimentación saludable. Intenta que los niños hagan al menos 60 minutos de actividad al día. Busca formas de hacer ejercicio juntos:
Si te preocupa el peso o los hábitos alimenticios de tu hijo, habla con su médico o con un nutricionista del programa WIC. Ellos pueden ayudarte a elaborar un plan que se adapte a tu familia.
Estoy aquí para ayudarte. Si necesitas algún consejo o recurso útil, avísame. Pero antes, me gustaría conocerte mejor.