
Tras el parto, los cambios hormonales y la falta de sueño pueden hacer que te sientas triste, ansiosa, irritable o abrumada. Estos sentimientos son habituales. Comer bien, descansar cuando puedas y pedir ayuda pueden ser de gran utilidad.
Si estos sentimientos empeoran o duran más de dos semanas, es posible que padezcas depresión posparto (DPP). Si tienes alguna duda, ponte en contacto con tu médico.
Si crees que podrías tener depresión posparto (DPP):
Si tienes pensamientos de hacerte daño a ti misma o a tu bebé:
Muchas madres sufren depresión posparto. No tienes por qué pasar por esto sola. Con apoyo, las cosas mejorarán.
Aquí tienes algunos consejos que podrían resultarte útiles:



Estoy aquí para ayudarte. Si necesitas algún consejo o recurso útil, avísame. Pero antes, me gustaría conocerte mejor.